Optimissa con el deporte

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Los trabajadores de Optimissa hacen gala de los valores de la empresa dedicando sus fines de semana al deporte como nuestro compañero Miquel Alonso que participó en la Media Maratón del Mediterrani. A continuación nos cuenta su experiencia….

Media Maratón

20 de octubre, aún no ha salido el sol, la noche está tranquila y en la cama hace un calor agradable perfecto para seguir durmiendo, pero ya no tengo sueño y me levanto rápidamente.

Es domingo 7:00 de la mañana. Hoy voy a correr mi primer media maratón, 21.095 metros corriendo por un circuito llano al lado del mar. Estoy preparado para el reto personal que me he puesto: acabarla en menos de 2 horas.

La carrera empieza a las 9:00h en un pueblo a 15 km de Barcelona. Quedan 2 horas para empezar y toda la logística está lista y planificada. Han sido muchas carreras de 10 km realizadas, conozco la situación y cómo afrontarla.

Desayuno café sólo con azúcar, un plátano, un vaso de agua y un trozo de chocolate. Me he vestido ya con la ropa para la carrera: mis mallas cortas favoritas, camiseta corta de Optimissa con el dorsal puesto, calcetines cortos y las deportivas con más de 300 km recorridos casi nuevas, reloj para la carrera, gafas de sol, gel energético, bebida energética, ropa para cambiarme.

Mi novia, medio dormida todavía, me acompaña para apoyar y hacer las fotos, son las 7:30h, todo marcha según lo planeado.15 minutos de autopista. Estoy cómodo, contento, preparado y nervioso.

Llegamos a las 8:15 h y nos dirigimos a la guardarropía en el Canal Olímpico de Castelldefels, donde empieza la carrera, pensando ya en el calentamiento. Antes de concentrarte al 110% en la línea de meta y antes de calentar lo justo para comenzar a buen ritmo, sin lesiones y sin cansarse para darlo todo en la carrera hay uno de los mejores momentos, encontrarte con los amigos y conocidos que también corren hoy, unos porque ya has quedado con ellos, otros te los encuentras de casualidad. Charlas, fotos, calentando juntos y cada uno a su sitio en la línea de salida. Quedan 5 minutos para las 9:00 h, llegó el momento.

Este tipo de carreras populares se realizan sólo y aunque somos 4.200 corredores corres contra ti mismo y sabes que no vas a hacer pódium. La sensación sin embargo es similar a la presentación de un proyecto importante ante el cliente aunque esta sea en equipo: te lo has preparado y lo conoces todo bien, lo has revisado, la noche anterior has dormido poco, la ropa es la adecuada, llega la hora y has de poner en juego todos tus recursos. Pero en este escenario de juego Fair-Play cliente y proveedor son la misma persona. Tú y tus competidores son tu propio objetivo, finalizar la carrera por debajo de esas 2 horas y la aceptación del proyecto es ese momento de cruzar la meta. Como en un proyecto de Optimissa, sabemos que ese no es el objetivo final, sólo una pequeña batalla, una motivación, una satisfacción por el trabajo realizado, un éxito más, un paso más para seguir avanzando y disfrutando hacia nuevos retos más emocionantes y más grandes.

El DJ animador de turno vuelve a avisar por décima vez que van a dar la salida de la 9ª edición del Maratón del Mediterráneo de Castelldefels. Pum, suena el disparo, gritos y aplausos de los corredores. Nos empezamos a mover lentamente, cruzamos la línea de salida, dejamos atrás a los acompañantes y comienza la carrera.

Me siento bien, con muchas fuerzas pero hay que dosificarlas para aguantar los 21.095 metros totales. Aún somos muchos corriendo juntos, apretados, cuesta adelantar. Son los primeros 3 km por un camino llano paralelo a la autopista pero rodeado de verde. Entonces empieza lo divertido. Giramos 90 grados dejando atrás un camping y nos adentramos en la marisma a lo largo de otros 3 km en línea recta hasta el mar.

Los noruegos siguen agrupados aguantando el ritmo, los dejo atrás con sus camisetas de colores horribles, gritos de un entrenador personal a su pupilo y los primeros abandonos.

Nos acercamos a la playa y llegamos al pueblo. Policías cortando las calles, gente animando y en el kilómetro 5 avituallamiento de agua.

Llevo bien el ritmo, no estoy cansado, la respiración bien, tiempo 5minutos 30 segundos el kilómetro, según lo planificado. Empiezo a notar una pequeña molestia en la rodilla derecha pero no le doy importancia.

Kilómetro 6 empieza la carrera en paralelo a la playa, sol bajo, algo de nubes, el mar, brisa marina, no hace ni frío ni calor, en definitiva un escenario encantador para correr y pasear.

En el kilómetro 9 llegamos a un pequeño puente, única subida en todo el recorrido con desnivel de unos 5 metros. Parece poco pero se hace duro, ya lo tenía previsto así que lo supero sin sorpresas.

La molestia en la rodilla persiste, aparece con más frecuencia, pero es leve así que mantengo el ritmo.

Kilómetro 10, pasamos por la meta y continuamos otros 11 kilómetros. Muchos corredores acaban aquí su carrera pues hacían 10 km en lugar de la media maratón. La sensación de atravesar la meta y continuar es muy buena, siento fuerzas de sobra para continuar corriendo. Tiempo: 53 minutos 58 segundos, dentro del objetivo. “Subidón” de ánimos, con ganas de volver a cruzar el puente de antes, pero se incrementa la molestia en la rodilla.

Subo de nuevo el puente muy bien, me cruzo con el Keniata ganador que está a punto de acabar la carrera, sigue la molestia en la rodilla.

MaratónKilómetro 12 corriendo por la calle comercial de Castelldefels (como Benidorm pero pequeño, con discotecas, restaurantes y apartamentos) unos corremos en una dirección y otros por el carril de la lado ya vuelven dirigiéndose a la meta.

La molestia en la rodilla empieza a ser dolor y me preocupa, intento relajar la pierna según corro aún quedan 9 kilómetros y quiero terminar.

Kilómetro 13 nos cruzamos con un amigo y nos damos ánimos mutuamente (él terminará en 1hora 46minutos).

Veo la pancarta del kilómetro 14 pero la rodilla me molesta demasiado y aunque no quiero tirar la toalla si no empiezo a caminar me romperé y no terminaré la carrera. Por una parte me resisto, quiero correrla toda sin parar, pero analizo y sé que no puede ser. Cambio de planes: la rodilla avisa que ahora toca caminar así que me aparto de mi trazada y empiezo a andar, ¿humillado? no, continuo queriendo acabar pero empiezo a dudar seriamente que baje de 2 horas.

Llego al cartel de los 14km y vuelvo a correr ya que mis pulsaciones iban a bajar de las 150 y me costaría retomar el ritmo que llevaba, la rodilla ya no duele tanto.

El avituallamiento del kilómetro 15 pinta bien, frutos secos, plátano y Aquarius de litro, otro “subidón”. Tiempo: 1hora 23minutos 38segundos, difícil llegar así al objetivo de las 2horas.

Media Maraton

Sigo corriendo pero vuelve el dolor de rodilla, cada vez más intenso. Así sigo hasta pasado el kilómetro 20, andando y corriendo cuando me lo permite la rodilla, sin abusar pero sin abandonar porque aunque no baje de las 2 horas quiero llegar a meta aunque sea andando.

De repente veo que queda menos de 1 kilómetro para llegar, tengo fuerzas, tengo ganas, empiezo a correr estirando la pierna derecha y no noto el dolor en la rodilla.

Empiezo a ir más rápido, cada vez más, noto algo de dolor pero no me molesta, puedo correr por fin; menos de 500 metros y empiezo a esprintar adelantando a todos.

Cruzo la meta tan rápido como puedo, zancadas largas, cuerpo hacía adelante y pulsaciones al máximo. Tiempo: 2horas 12 minutos 16 segundos.

Maratón

La rodilla no ha permitido conseguir el objetivo de las 2 horas, pero la he acabado. Ahora toca mirarse la molestia en la rodilla, seguir entrenando y preparar para febrero la Media Maratón de Barcelona

Objetivo de nuevo: 2 horas.

Maratón

 


 

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